Este jueves 29 de julio, en que entró en vigor la polémica ley SB 1070, conocida como “ley Arizona”, ex braceros de la tercera edad de Jalisco se manifestaron con cruces de madera en la mano, en la Plaza de Armas. 

Los quejosos repudian esta nueva legislación, que endurece las acciones policiales en contra de los migrantes ilegales en ese estado de la Unión Americana. Luego de unos minutos de mostrar su inconformidad con pancartas, los ex braceros se retiraron. Por cierto, ayer mismo el estado de Arizona presentó una apelación tras el fallo de una juez estadunidense que bloqueó parte de la ley SB 1070, precisamente las que daban mayores facultades a la policía estatal para detener a inmigrantes.

 

Hasta 100 ex braceros de Jalisco realizaron ayer una jornada de ayuno de 12 horas en solidaridad con los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) que se mantienen en huelga de hambre desde hace cinco semanas en el zócalo de la ciudad de México.

Alrededor de las 10 de la mañana, unos cinco ancianos ex braceros iniciaron la jornada de ayuno en la Plaza del Migrante, en pleno centro de Guadalajara. A lo largo del día fueron sumándose unos: casi 70 más, pertenecientes al Consejo de Ancianos del Centro Jalisciense de Atención al Adulto Mayor y al Migrante (CJAAMM) hacia las 11 de la mañana. Unos iban a echarse un pan, otros se iban, regresaban. Casi a las cuatro de la tarde, otro puñado se estableció en la plazoleta ubicada frente a la Preparatoria 1 de la Universidad de Guadalajara. Un centenar de adultos mayores se apropiaron del espacio público, como apoyo a los miembros del SME.

“Se sintieron (los ex braceros) en deuda con el SME ya que en abril pasado, en la marcha que hicieron hacia la ciudad de México, fueron los trabajadores del SME los que les dieron alojamiento durante la caravana que realizaron”, expresó Sergio Ramón Alba, vocero del CJAAMM.

Querétaro, Hidalgo, Lecherías en el estado de México y Azcapotzalco en el Distrito Federal fueron los puntos donde integrantes del SME apoyaron a los ex braceros jaliscienses en la marcha que emprendieron el 10 de abril de este año hacia la capital del país, para exigir al gobierno mexicano, el pago por su trabajo en los campos de Estados Unidos.

“Techo, comida, fueron algunos de los apoyos que los braceros tuvieron por parte del SME esos días”, recordó Alba.

Gilberto Parra, coordinador del organismo civil mencionó que la causa del SME es también de los ex braceros: “estamos en contra de la privatización de empresas públicas como lo ha hecho Calderón en el sector eléctrico”.

Dijo que México va en contra de la tendencia de los países del sur de América como Venezuela, Bolivia y Brasil, donde los gobiernos han nacionalizado empresas extranjeras.

 


Un grupo de aproximadamente 100 ex braceros, en su mayoría adultos mayores, marchó del Centro Histórico de Guadalajara hasta el Consulado de Estados Unidos en protesta por la Ley SB1070 de Arizona.

 

En un acto de solidaridad con los migrantes mexicanos y en el marco del Día Mundial Contra la ley Antiinmigrante de Arizona, los ex braceros de Jalisco junto con diversas asociaciones civiles se manifestaron este sábado frente al Consulado de Estados Unidos en Guadalajara.

“¡Go home!, ¡gringo go home!”, “¡Arizona fascista!” y “¡no al racismo!”, fueron las consignas que cerca de 70 personas, en su mayoría de la tercera edad, repitieron durante su marcha que comenzó a las 11 y media de la mañana y partió de la plaza del migrante.

Al llegar al consulado entregaron un documento firmado que expresa su rechazo contra esta ley y pide que el cónsul General en Guadalajara, Daniel Keller, se pronuncie en contra de la ley SB 1070.

Esta ley entraría en vigor el 29 de junio del 2010, y daría armas a las autoridades para criminalizar la migración, detener a alguien solo por su color de piel e idioma.

Para los ex braceros mexicanos que sufrieron abusos y humillaciones al pasar la frontera aún siendo requeridos para el programa bracero puesto en marcha de 1942 a 1964, es importante que exista una reforma migratoria integral que proteja los derechos humanos, laborales y civiles de todos los migrantes que trabajan en Estados Unidos.

Al finalizar la marcha, los manifestantes entregaron el documento en la caseta de vigilancia del consulado americano en Guadalajara, en la calle López Cotilla; el guardia en turno dijo no poder pasar el documento al cónsul porque nadie laboraba en sábado y por razones de seguridad.

 

Hasta 150 ex braceros marcharon ayer desde el centro de la ciudad hacia el Consulado de Estados Unidos en Guadalajara, en repudio a la Ley SB 1070, aprobada en Arizona, y que permite la persecución de migrantes en ese estado de Estados Unidos.

e_SDLqObama: you can abolish SB 1070 Law. Yes, you can!”, era tan sólo una de las tantas peticiones que en cartulinas los ancianos sostuvieron desde la Plaza del Migrante hacia el Consulado estadunidense. Acompañados con cruces blancas de madera que representan los cuerpos de aquellos migrantes que cruzan la frontera en busca del sueño americano, los ex braceros aprovecharon para exigir al gobierno federal el pago de los recursos que no han recibido como parte del programa Bracero que ambas naciones acordaron en la década de los años 40.

“Estamos llamando a las empresas mexicanas y a los ciudadanos mexicanos que no compren productos de Arizona (…) exigimos también que se les pida visa a los gringos que ingresan al país. ¿Por qué el gobierno la aplica igual a los gringos? Es un gobierno servil y lacayo el que tenemos”, expresó Gilberto Parra, dirigente de la Casa del Migrante en Jalisco y ex candidato a la alcaldía de Guadalajara por el Partido del Trabajo (PT).

Los más de 100 braceros, acompañados de miembros de otras organizaciones como la Coordinadora 28 de Mayo y el Movimiento de Bases Magisteriales (MBM), entregaron en el Consulado estadunidense una carta dirigida al cónsul de aquel país en Guadalajara, Daniel Keller.

En el documento, los mexicanos que en algún tiempo trabajaron en los campos estadunidenses le solicitaron al cónsul que pida al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que promueva una iniciativa integral en pro de los migrantes que garantice sus derechos humanos, laborales y civiles.

“Esta es una manifestación en el marco del día de acciones contra la ley Arizona, una ley que parece un virus y que se esparce por todo Estados Unidos”, expresó José Casillas, integrante del MBM. El docente advirtió de los peligros de la legislación que, por el color de piel y el idioma, permite a las autoridades de Arizona emprender redadas contra todo sospechoso de estar en tierras yanquis sin papeles que lo avalen. Y lamentó que casi una decena de estados de la Unión Americana trabajen ya en sus Congresos locales para sacar adelante iniciativas de ley similares a la de Arizona.

“¡No al racismo! ¡No al racismo!”, fueron algunos de los gritos frente al consulado de Estados Unidos en la capital de Jalisco. “La ley Arizona: una ley rasista (sic) y fascista”, rezaban algunas de las pancartas.

“Como ex braceros, estamos obligados a manifestarnos en contra de esta ley por que alguna vez también fuimos indocumentados”, expresó Parra.

El dirigente bracero explicó a sus colegas la pretensión de los políticos de Arizona para que la Ley SB 1070 se extienda a los hijos de los migrantes y que los vástagos de éstos que nazcan en territorio estadunidense no tengan los derechos que otorga la Constitución de Estados Unidos al resto de sus habitantes.

 

Los ex braceros que se reúnen todos los domingos en la plaza Monumento a Juárez, se están muriendo, por su edad y por las condiciones de pobreza en que viven.

Sin que la fecha el gobierno federal, les pague el dinero que les corresponde, por sus años de trabajo, en los campos agrícolas de Estados Unidos.

Entre los fallecidos recientemente, Adrián Hermosillo Mendoza, otro de ellos se encuentra muy grave, sin querer pensar que se muera, Jesús Morales Cázares, tiene 96 años y su hermana teme por su vida.

 

EL ROBO MÁS GRANDE DE MÉXICO

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A través de Juan Ovalle, un ex bracero de 90 años que hace guardia frente a la explanada del Congreso de Zacatecas, se relata el multimillonario robo de los gobiernos priistas a los trabajadores mexicanos que formaron parte del Programa Bracero entre 1942 y 1967.

 
Juan Ovalle estará hoy de guardia. Sentado en la pequeña escalinata que conduce a la sala del Congreso, puesto un sombrero charro que lo protege del frío, manos aferradas a un bastón de madera y unos ojos azules que miran para adelante. Con sus nueve décadas en el cuerpo día a día se levanta a trabajar, a cosechar lo que va a comer, sin poder parar. Te cuenta y se le quiebra la voz. Te cuenta y se le caen las primeras lágrimas al recordar que el gobierno lo estafó, como lo hizo con otros 4 millones y medio de hombres que fueron a trabajar a Estados Unidos bajo el Programa Bracero entre 1942 y 1967. Algunos lo califican como el peor robo de la historia de México y Juan no sabe si fue el peor o no, dice que él sólo pide lo que le corresponde.

Es el diez de diciembre. Un grupo conformado por casi un centenar de personas llega pacífico a instalarse en la explanada del Congreso del estado de Zacatecas. Son hombres y mujeres de un promedio de 75 años. Lentamente algunos empiezan a levantar la carpa y pegar los primeros carteles: "Diputados huevones por eso están panzones", "ustedes pasándola gorda y nosotros con hambre CABRONES"; y un grito invocando al eterno Pancho: "Si Villa viviera que chinga les pusiera".

 

 

Son dos los periodistas italianos los que estuvieron en la plaza Monumento a Juárez con la finalidad de entrevistarse con los ex braceros, para conocer su historia de abandono y falta de pago por parte del gobierno federal.

Argumentado que en su país también existen problemas similares con las personas de raza negra que han llegado a Roma, Italia, procedentes de África; esa gente arribó en su calidad de inmigrantes a trabajar, a los que no se les ha dado el valor que tienen, por el contrario se les ha dado un trato hasta de esclavos.

Los periodistas son de los diarios matutinos de La Repubblica y El Messagero, ellos son un hombre y una mujer, respectivamente, toman sus fotos y hacen sus entrevistas con los ex braceros de esta ciudad.

A varios de ellos les pidieron que contaran su vida, desde que arribaron a los Estados Unidos de braceros hasta ahora, que esperan su pago y encima de todo no se los dan, aún cuando es un derecho por el trabajo que hicieron.

De los periodistas extranjeros, cabe destacar que por esta vez no llegaron a Ciudad Juárez a escribir o hacer reportajes por la violencia o la inseguridad, que ya lo han hecho en otras ocasiones sus colegas, ahora llegaron a esta frontera a tratar exclusivamente el tema de los ex braceros.

Los ex braceros son una historia de un gran abandono para las personas de la tercera edad y para los inmigrantes por parte del gobierno federal.

En este caso, los mexicanos que se van a otro país a trabajar, lo hacen además de tener un trabajo y ganar dinero, lo hacen sobre todo para aportar su esfuerzo, sumar su trabajo al beneficio de una comunidad que no es la suya.

 

Ciudad Juárez:  El grupo de ex braceros que se reúne todos los domingos en la plaza Monumento a Juárez, estuvo a punto de terminar su plantón permanente para irse todos a esperar su pago, pero no lo hicieron porque la decisión unánime de los 226 asistentes, es que se van hasta ver su dinero en las manos.

Lo anterior, luego que desde el mes de abril se anunciaron las reformas a la Ley del Fideicomiso del Fondo de Apoyo Social para los Trabajadores Migratorios Mexicanos, en el que les van a pagar completos sus 38 mil pesos.

Existe un pero, por eso no se van del plantón los ex braceros por la desconfianza que le tienen al gobierno federal, que mucho les ha fallado.

Por eso no lo hicieron, hasta que llegue el momento de ver en sus manos el dinero, hasta entonces se van de la plaza Monumento a Benito Juárez.

Todo ello, como parte de la desconfianza que le tienen al gobierno federal, dijo Manuel Robles Flores, líder los ex braceros en Ciudad Juárez.

Por lo que los ex braceros, que tienen 68 años reclamando justicia, no van a levantar su plantón en esta frontera hasta en tanto no les paguen la cantidad total, que son 38 mil pesos, de los que ya recibieron 4 mil pesos, por lo que les restan 34 mil pesos, en una sola exhibición.

Los cambios hechos a ese Fideicomiso, es que se incluyen en ese beneficio a las concubinas que acrediten su calidad, mediante resolución judicial o por sus legítimos herederos.

Lo único que falta es que el acuerdo se publique en el Diario Oficial de la Federación, a pagar dentro de los 180 días después de la publicación.

 

Cerca de cien ex braceros de Tlaxcala demandaron frente a Palacio de Gobierno el pago de 50 mil pesos a cada uno que fue acordado con autoridades locales y federales en abril del año anterior, indicó el asesor del grupo, Felipe Tapia Pérez.

El 28 de abril del año pasado se acordó el pago único y no es de 4 mil pesos; esperamos el pago que se acordó en la Conferencia Nacional de Gobernadores”.

Con el recurso económico dijo que se beneficiará un promedio de cinco mil ex braceros.

Esperamos que nos den el dinero y estamos representantes de Tlaxco, Tepeyanco e Ixtacuixtla, pero en los 60 municipios se tienen ex trabajadores migratorios”.

Explicó que 38 mil pesos son de la federación, y el resto del gobierno del estado; dicho pago debe apresurarse, dijo, debido a que son personas de la tercera edad, y 27 han fallecido sin haber cobrado ni un peso.

 

Negar el pago a los ex braceros es un lamentable retroceso para el país, de cara al Bicentenario de la Independencia en México consideró el Enrique Bautista Villegas diputado local del PRD.

Al asistir al 12° aniversario de la agrupación Movimiento de Adultos Mayores Braceroproa, Bautista Villegas puntualizó que “no es posible que estemos a punto de celebrar nuestra Independencia y el reconocimiento de los derechos de los mexicanos, cuando actualmente el gobierno federal niega un derecho a quienes trabajaron toda su vida por su país”.

Dejó en claro que en este tipo de casos aún sin resolver, no hay lugar para el borrón y cuenta nueva, “el gobierno federal no puede ni debe desentenderse de sus responsabilidades institucionales con este vulnerado sector de la sociedad, el pago de 38 mil pesos es lo mínimo que se puede tener como muestra de gratitud para los ex braceros”.